Mostrando entradas con la etiqueta del hecho al dicho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta del hecho al dicho. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de agosto de 2011

Echar un polvo

Esta frase data de los felices años 20, unos años mágicos. España no sufría las consecuencias de la guerra mundial y tuvo una postguerra tranquila.
Los españoles conocieron el hedonismo, la buena vida y por consecuencia se incrementó el vicio del tabaco inhalado (el célebre rapé).
El consumo de tabaco rapé, un tabaco en polvo que se inhalaba por la nariz. ya era una moda entre la nobleza europea del siglo XVIII .Tras moler las hojas de tabaco, el polvo era mezclado con aceites esenciales que le daban determinados aromas. Entonces era almacenados en recipientes herméticos que permitían que los aromas impregnaran el polvo de tabaco.
Tradicionalmente, sus consumidores colocaban una pizca de tabaco rapé sobre el reverso de la palma de la mano y lo inhalaban por la nariz. Portaban el tabaco en pequeñas tabaqueras, generalmente de porcelana, cuya elegancia también formaba parte del juego y el ritual de rapé.
Todos los hombres que se preciaban de elegantes llevaban en su bolsillo este bonito recipiente, en forma de caja, conteniendo el polvo de tabaco (rapé), que se intercambiaba como signo de cortesía "

-¿quieres echar un polvo?".

Pero como era de mala educación inhalar ante señoras, los hombres cuando sentían el sindrome de abstinencia salían del salón, con la excusa de echar un polvo.
Muchas veces la ausencia del salón, no era exactamente para inhalar rapé sino para tener un encuentro con alguna damisela en las habitaciones altas que tenían todas las casas de "buena familia" . La excusa para su ausencia era: -"voy a echar un polvo"-  y se perdía por las habitaciones, donde se encontraba con su amante para un encuentro sexual.....
Cajita de rapé

miércoles, 8 de junio de 2011

Abre los ojos

La expresión está basada en el origen de la palabra abrojo, que aunque muchos suponen que es una palabra propia del Río de la Plata, procede del latín, a través de la forma apere oculum, equivalente de "abre el ojo".
Esta palabra era usada originariamente como advertencia para las personas, debido al peligro que supone caminar por una senda plagada de esta clase de planta de tallos largos, rastreros y frutos muy espinosos y perjudiciales para las cosechas y las personas.
Posteriormente, en el ámbito militar, se comenzó a utilizar la frase abrir los ojos para advertir a los soldados acerca de la presencia de campos minados de abrojos, pero en este caso no referida a las plantas sino a unas piezas de hierro en forma de estrella, con cuatro púas que, al caer al suelo, quedaban con las puntas hacia arriba, obstaculizando el avance de la caballería enemiga.
En la actualidad, la expresión se usa para advertir a alguien sobre la inminencia de un riesgo o peligro, para lo cual es necesario mantenerse alerta.
Extraída del sitio Del dicho al hecho

martes, 9 de noviembre de 2010

No hay tutía

Ilustración de Mordillo
"No hay tu tía"... o "No hay tutía" ?
Se trata de una expresión que utilizamos cuando nos rendimos en situaciones que no se pueden evitar o que no tienen solución.

Así, cuando no se puede salir de un asunto, decimos no hay tutía, que equivaldría a no hay nada que hacer:

"Quise convencer al profesor para que no nos hiciera el examen, pero no hubo tutía."

El término tutía procede el árabe tutiya, que significa sulfato de cobre. Se trata de un remedio utilizado antiguamente para aliviar los enfermedades de los ojos, hecho a base del óxido de cinc que, a modo de costra grisácea, se adhiere a la chimenea de los hornos de fundición de cobre. De esta manera, en tiempos de Cervantes se utilizaba este término con el significado de remedio o medicina. No haber tutía es, pues, no haber más remedio, carecerse de solución para un problema.

Teniendo en cuenta su origen, Tutía debería escribirse, por tanto, junto. Así lo dice el DRAE y el DPD. Sin embargo, el diccionario CLAVE incluye esta expresión en la entrada tía y aboga por su escritura separada sin tener en cuenta su origen.

Gracias Fabia por contarnos el origen de este dicho.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Vérselas negras

Para explicar este dicho, deberemos remontarnos a la antigua Grecia y explicar la manera en que los ciudadanos llegaban a ocupar cargos públicos. Estos se otorgaban confiando en el azar, mediante el sistema de extracción de sortes (bolas o pedacitos de madera marcados, que por otra parte, dieron origen a la palabra "sorteo") por los que se creía que se expresaba el oráculo.
En este sistema, las bolas blancas simbolizaban la suerte venturosa y las negras, la suerte adversa.
Esta interpretación mágica de las suertes se ha mantenido a través del tiempo y de él proviene la expresión vérselas negras, derivada a su vez de tocarle a uno la negra, con el que, en el lenguaje coloquial se señala el infortunio de alguien en cualquier cosa determinada por el azar.
Extraído del sitio Del dicho al hecho

domingo, 13 de junio de 2010

La espada de Damocles

Según cuentan Horacio en una de sus "Odas" y Cicerón, en sus "Tusculanas", Damocles era cortesano de Dionisio I, El Viejo (siglo IV, AC), tirano de Siracusa.
Dionisio I vivía en un suntuoso palacio en donde las riquezas abundaban, en especial por las obras de arte, el lujo, la exquisita y fina cocina, las lindas mujeres y el refinamiento de los cortesanos. Contaba, además, con criados y esclavos solícitos a sus mínimos requerimientos. Había mucha gente que lo envidiaba por el poder que ostentaba y por su incalculable fortuna. Uno de ellos era Damocles, un cortesano que se dedicaba a la intriga, al ocio, y en especial a envidiar a su rey, uno de sus mejores amigos.
Dionisio, quien adolecía de muchos defectos, sí odiaba la envidia y estaba aburrido de oír día a día las aparentes adulaciones, que eran una expresión velada de resquemor. Entonces el rey, con el propósito de escarmentarlo, decidió que Damocles lo sustituyera durante un festín.
La corte y los criados quedaron de tratar a Damocles como si fuera el rey. Le colocaron la corona de oro y diamantes y le pusieron el manto real. Damocles se hizo servir en la sala de banquetes, los mejores vinos y la más deliciosa comida. Al escuchar la música, dedicada a él, al sentirse halagado y admirado, no pudo menos que pensar que era el hombre más feliz del mundo. Al beber el mejor de los vinos en una copa de oro, miró hacia lo alto. ¿Qué era lo que pendía de arriba, un objeto cuya punta casi le tocaba la cabeza? Sobre su cabeza pendía una afilada espada, atada al techo por un delgado hilo. El brillo de ésta casi le impedía ver. Las manos le temblaban de tal manera, que derramó parte del contenido de su copa.
Como pudo, hizo acallar la música y sólo con la mirada desdeñaba los ricos manjares que iban sirviéndole. No se atrevía a huir, aunque era su único anhelo. Tenía pánico de mover hasta las cejas. El hilo era demasiado delgado; bastaba un pequeño vaivén para que se cortara y se enterrará en su cabeza.

De esta manera, Damocles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase la espada de Damocles se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente o de una amenaza.

lunes, 7 de junio de 2010

Tomar a la ocasión por los pelos

He querido acompañar estas líneas con una representación de esta bella diosa romana, y casi no existe representación en toda la red, a excepción de la que les muestro. Queda pendiente, pues, un bello cuadro.

Tomar a la ocasión por los pelos, o bien, como dirían los españoles: “coger la ocasión por los pelos”.

También lo hallaremos como : la ocasión la pintan calva.

Son dos dichos que tienen la misma procedencia, aunque el primero es muy popular en España y el segundo, más usado entre nosotros.

Los romanos personificaban a la diosa Ocasión como una mujer hermosa, desnuda y con alas, como símbolo de la fugacidad con que pasan ante el hombre las buenas ocasiones u oportunidades.

Parada en puntillas sobre una rueda y con un cuchillo en la mano, la diosa Ocasión tenía una cabeza adornada por delante con abundante cabellera, mientras que por detrás, era totalmente calva.

De manera que, al decir tomar la ocasión por los pelos, se entendía que debía esperársela de frente, cuando ella venía hacia uno, donde se tendría la oportunidad de tomarla, ya que una vez que había pasado -y al no tener pelos por detrás- sería imposible agarrarla.

Con el tiempo, la expresión perdió algo de su sentido original y comenzó a ser utilizada para dar a entender que una cosa se logra más por suerte que por capacidad.

Respecto de la variante la ocasión la pintan calva, alude a la posibilidad inminente de alcanzar un logro y que por ninguna causa puede desperdiciarse la oportunidad.

¿De quién eres obra? De Fidias, que hizo la estatua de Palas, y también es suya la de Júpiter; yo soy su tercera gloria. Soy la diosa Oportunidad, poco frecuente y conocida por pocos. ¿Por qué te apoyas en una rueda? No puedo estar fija en un lugar. ¿Por qué calzas talares? Viajo volando. Lo que Mercurio hace prosperar, yo lo estropeo cuando quiero. Cubres tu rostro con cabellos. No quiero ser reconocida. Pero ¿tienes calva la cabeza? “Sí, para no ser cogida al huir”.[...]

Décimo Magno Ausonio, Obras II, pp. 302-303.

jueves, 29 de abril de 2010

Hablar por boca de ganso

Ilustración de Quentin Blake

Si usted, curioso lector, supone que este dicho tiene que ver con el animal que todo conocemos como ganso... se equivoca.

Antiguamente, los hijos de los nobles y de los ricos eran formados y educados por una especie de monitor o ayo llamado, precisamente, ganso. Estos gansos o ayos ejercían una función educativa y pedagógica, por lo general rígida y dogmática, es decir, algo equivalente a lo que hoy llamamos "enseñanza enciclopedista".

De manera que, los niños repetían casi memoriosa y literalmente lo que habían escuchado de boca del ganso, y como casualmente estos gansos solían caminar por los caminos de palacio seguidos por los niños en fila india -tal como marchan los gansos con sus crías- la tradición popular se encargó de acuñar la frase hablar por boca de ganso, para dar a entender que alguien repite lo que otro ha dicho, como si fuera propio, pero sin el correspondiente discernimiento.

Otro factor que ayudó a confundir el "ganso-ayo" con el "ganso-animal" es el hecho de que el ganso es un animal que tiene fama de tonto, ya sea por su escasa inteligencia o por el sonido de su voz gutural, elementos que han dado origen a la expresión "la risa abunda en la boca de los gansos", generalmente aplicada a la persona que se ríe tonta y constantemente, sin motivo.

Fuente Del dicho al hecho

martes, 17 de noviembre de 2009

Ser chivo expiatorio

Pintura de Bonnie Hofkin / Return to Athena

Este dicho proviene de una práctica ritual de los antiguos judíos, por la que el Gran Sacerdote, purificado y vestido de blanco para la celebración del Día de la Expiación ("purificación de las culpas por medio de un sacrificio") elegía dos machos cabríos, echaba a suerte el sacrificio de uno, en nombre del pueblo de Israel y ponía las manos sobre la cabeza del animal elegido -llamado el Azazel- al que se le imputaban todos los pecados y abominaciones del pueblo israelita. Luego de esta ceremonia, el macho sobreviviente era devuelto al campo por un acólito y abandonado a su suerte, en el valle de Tofet, donde la gente lo perseguía entre gritos, insultos y pedradas.
Por extensión, la expresión ser el chivo expiatorio adquirió entre nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el responsable de tal falta.

Fuente Del Dicho al Hecho

Y ahora un cuento antiguo sobre chivos expiatorios.

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de asesinato. El culpable era una persona muy influyente del reino, y por eso desde el primer momento se procuró hallar un chivo expiatorio para encubrirlo.

El hombre fue llevado a juicio y comprendió que tendría escasas oportunidades de escapar a la horca. El juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’. Tú escogerás, y será la Providencia la que decida tu destino”.

Por supuesto, el perverso funcionario había separado dos papeles con la misma leyenda: “Culpable”. La víctima, aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez lo conminó a tomar uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon.

- Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto?

- Es muy sencillo -replicó el hombre- . Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué.

Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.

“Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento.
En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. Albert Einstein.

Extraido del libro “La culpa es de la vaca”

lunes, 2 de noviembre de 2009

Lágrimas de cocodrilo

Ilustración de Valeria Zucchini

Por motivos que se ignoran o quizá porque la imagen del reptil ha estado siempre ligada a hechos misteriosos, muchas son las leyendas que se cuentan acerca de la conducta del cocodrilo, algunas de ellas relacionadas con su actitud ante sus presas.

Desde tiempos remotos, se sostenía que el saurio, para atraer a sus víctimas emitía un extraño e insinuante gemido. Otros autores añadían que, una vez devorada la presa, el temible reptil lloraba sobre los despojos de su comida, quizás afligido porque el festín hubiese terminado tan de prisa y no falta quien asegura que suele comerse a sus propias crías, desconociendo en este caso que la hembra acomoda a los más pequeños dentro de sus fauces para llevarlos al río, donde luego los suelta para que comiencen a nadar por sus propios medios.

Asimismo, se sabe que las famosas lágrimas de cocodrilo son una secreción acuosa que mantiene húmedos los ojos del animal, fuera del agua, pero no tienen nada que ver con el llanto, debido a que las glándulas salivales y las lacrimales de este animal están situadas muy cerca unas de las otras y por eso, se estimulan constantemente, lo que hace que al animal mientras llore mientras come.

Todo esto, sumado a la fantasía popular sirvió para dar origen a la expresión lágrimas de cocodrilo, con la que se alude al dolor fingido de alguien ante cualquier suceso desgraciado, dolor que no es tomado en serio por ninguna de las personas que lo contemplan.

Fuente http://belcart.com/belcart_es/del_dicho/indice%20dichos.html

miércoles, 26 de agosto de 2009

No saber ni jota

La Kha u Ḫā (ﺥ) letra del alfabeto árabe equivalente a la J castellana

La letra "j" proviene de las lenguas primitivas del Medio Oriente, como el hebreo, el caldeo y el siríaco, y era la más pequeña de esos alfabetos, por lo que su nombre llegó hasta nosotros como equivalente de cosa pequeña o insignificante.

En la escritura hebrea, por otra parte, la iod -que luego derivaría en la jota castellana, con un punto agregado en la Edad Media- participaba como rasgo inicial de todas las demás letras.

La iod hebrea es la letra más pequeña de todas y de trazo más fácil. Su trazo es tan simple que de ahí que el modismo no saber ni jota alude a la extrema ignorancia de alguien en una cosa determinada y así es como lo utilizamos en la actualidad.

jueves, 6 de agosto de 2009

Como turco en la neblina...

Ilustración de Fabrizia Braga Navarro

La frase es producto de una serie de cambios y derivaciones que comienzan cuando en España se llamó "turca" a la borrachera. La razón tiene toques de humor.
Al vino puro, sin añadido de agua, se lo denominaba como vino moro o vino turco, por no estar bautizado. En concecuencia , las mamuas tomaron el nombre de turcas. De allí viene la primera parte de la expresión en su forma original : "agarrarse una turca ".
Lo que sigue se debe exclusivamente a la picardía criolla . ¿ Quien puede hallarse más confundido que un borracho que se pierde en la niebla? El pasaje de "con la turca" al actual "como turco" lo realizó expontáneamente el uso popular. Y así "el turco" entró en el dicho y en la neblina , dando lugar a una pintoresca expresión que vale para cualquiera que ande muy desorientado , por más sobrio que esté .

Fuente: Revista Conozca Más

martes, 30 de junio de 2009

Qué es un "bondi"

La manera porteña de decir que uno va a subir a un colectivo (bus), es "me tomo un bondi", pero resulta que esta palabra es una derivación brasileña de "bond" (boleto, en inglés), palabra que lucía en los pasajes de los tranvías que las compañías británicas habían instalado en San Pablo.
Como en portugués a las palabras terminadas en consonante se les suele agregar una vocal, "bond" se convirtió en "bondi".
Más tarde, los porteños la adoptaron para designar al colectivo, que nunca fue inglés y cuyos pasajes jamás se llamaron "bond".

lunes, 20 de abril de 2009

No quiere más Lola, un dicho Made in Argentina


Acabo de descubrir que el dicho " No quiere más lola" es argentino.

Según parece, Lola era el nombre de una galleta sin aditivos que a principios del siglo XX integraba la dieta de hospital. Por eso, cuando alguien moría, se decía:
"Este no quiere más Lola".
Y, desde entonces, se aplica a quien no quiere seguir intentando lo imposible.
Sabían que aquellos que se dedican a investigar el origen y por tanto la historia de los refranes son los paremiólogos ? acabo de aprenderlo.

jueves, 9 de abril de 2009

Viva la pepa !

Contra lo que pudiese creerse, "viva la Pepa" no es el grito de alegría de un buscador de oro, sino el que usaban los liberales españoles en adhesión a la Constitución de Cádiz, promulgada el 19 de marzo de 1812, en la festividad de San José Obrero. Como a los José se los apoda Pepe, en vez de decir "viva la Constitución" -lo que conllevaba llegar a ser reprimidos- los liberales gritaban "viva la Pepa". Hoy, en Argentina, su significado se ha desvirtuado y se parece a "piedra libre".

sábado, 14 de marzo de 2009

Atar los bártulos

"Atar los bártulos" alude a Bártulo de Sasso-Ferrato, jurisconsulto de la Edad Media, profesor de Derecho en Pisa, Bolonia y Padua, cuyas obras -contenidas en trece volúmenes- sirvieron de base de estudio durante tres siglos. Los estudiantes tomaban nota de ellas y luego ataban esos apuntes, a los que llamaban bártulos, para que las hojas no se les perdieran. Hoy la expresión alude a preparar una mudanza.

viernes, 6 de marzo de 2009

Hasta que las velas no ardan

Pintura de Ricardo Carpani / Amantes

"Hasta que las velas no ardan " se originó en los prostíbulos, en épocas en que no existía la luz eléctrica y los relojes eran objetos de lujo.
La madama le entregaba al cliente una o varias velas, según lo pagado. Cuando se consumían, el turno había concluído, esto es, había sexo "hasta que las velas no ardan".

viernes, 16 de enero de 2009

Esto es Jauja

Jauja es la capital de la provincia peruana de Junín, famosa desde la época de la colonia por la fertilidad de su suelo y por los privilegiados dones de salubridad que le atribuían.

Durante los tiempos de la colonización, era un codiciado lugar de reposo, sobre todo para los enfermos del aparato respiratorio, por lo que su fama se hizo legendaria y llegó a España, traída por los peruleros o emigrantes enriquecidos en aquel país.

El escritor Lope de Rueda, por su parte, influido por las noticias que de esa tierra traían los viajeros, dio el nombre de Jauja a una ciudad ficticia llamada "La tierra de Jauja", en la que describe el lugar como la isla del oro en la que los árboles dan buñuelos, los ríos, leche; las fuentes, manteca y las montañas, queso.

Por supuesto, la fantasía popular terminó por identificar a la ciudad de Jauja con el Paraíso, de manera que las expresiones esto es Jauja y vivir en Jauja quedaron para siempre como equivalentes de pasar una vida sin sobresaltos y con el bienestar asegurado.

Fuente: Prof. Esteban Giménez
Foto: catedral de la ciudad de Jauja

sábado, 10 de enero de 2009

Cargar con el muerto


Según las leyes medievales, cuando en la jurisdicción de una localidad era hallado el cuerpo de alguna persona muerta en circunstancias extrañas, si no era posible determinar la identidad del homicida, el pueblo donde había sido encontrado el cuerpo estaba obligado a pagar una multa llamada homicidium u omecillo.
A causa de esto, y con el fin de eludir el pago de la multa, cuando se hallaba un muerto en las calles, los habitantes del pueblo en cuestión se apresuraban y, de común acuerdo, levantaban el cuerpo y lo trasladaban a alguna localidad vecina, de manera que la responsabilidad del crimen recayera sobre ésta y, en consecuencia, fuera ella la que debiera hacerse responsable de pagar la multa correspondiente.
Con el tiempo, el dicho comenzó a aplicarse -en sentido figurado- como equivalente de la pretensión de descargar sobre otro la culpa por algún delito o falta cometida.

En la actualidad, el dicho cargar con el muerto conserva el mismo valor, aunque suele aplicárselo, preferentemente, para referir a la responsabilidad que le cabe a alguien en el pago de alguna deuda, sobre todo cuando se trata de cuentas impagas o difíciles de saldar, como cuando solemos decir -luego de una reunión de numerosos comensales-: "Y ahora... ¿quién levanta este muerto?

Related Posts with Thumbnails