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jueves, 9 de julio de 2015

Disgregaciones

Arte de Alex Alemany
No hay rastro en su cara 
de los pensamientos que ella guarda. 
Están perdidos en su sueño

Va a ser una sombra por la mañana. 
Con el sol que se levanta 
se desmaterializa

miércoles, 27 de mayo de 2015

Hay tantas miradas como ojos de la mente

Fotografía de Anka Zhuravleva
Hay tantas miradas como ojos de la mente...

Cuando tú encuentres el camino otros te encontrarán a tí. Al pasar por el camino serán atraídos hasta tu puerta y el camino que no puede oírse resonará en tu voz y el camino que no puede verse se reflejará en tus ojos.

Tao-Te-Ching

lunes, 18 de mayo de 2015

Breve definición

Fotografía Vadim Stein
porque después de todo que es amar? 
Amar a una persona es ver todo de su magia , 
y recordar la propia cuando se ha olvidado -

jueves, 5 de enero de 2012

Los Reyes Magos, ni eran Reyes ni magos; sino astrólogos


Al principio ni eran reyes ni eran tres. En origen, debieron ser sacerdotes persas con conocimientos de astronomía. Su imagen actual se ha ido fraguando a lo largo de la historia
Cuando montamos  el pesebre en nuestro belén quizás no somos conscientes pero unimos varias tradiciones del Antiguo y del Nuevo Testamento. El universalismo del mensaje de Jesús es parte esencial de todo el evangelio de Mateo.
¿Qué significó para Mateo magoi? En la antigüedad este término designaba a los que se dedicaban a las ciencias ocultas y por lo tanto se empleaba para llamar a los astrólogos, hechiceros, augures sacerdotales y adivinos de diversa índole. La descripción que hace Mateo sobre los magos interpretando una estrella nos inclina a considerarlos astrólogos, hombres cultos, representantes de lo mejor del saber y de la religiosidad pagana que los llevó a encontrar a Jesús a través de la revelación natural. Los estudiosos de la Biblia han tratado de identificar a qué lugar del Oriente se ha querido referir Mateo. Existen algunas probabilidades:
Partia o Persia. En favor de esta teoría está la historia del término magoi, asociada en principio a los medos y a los persas. Durante casi 500 años, entre el 250 a. C. y 225 d. C. la dinastía arsácida se estableció como heredera del pueblo persa. El arte cristiano primitivo representa a los magos del Nuevo Testamento con indumentaria persa o parta, es decir con túnicas ceñidas, de mangas largas, con pantalones y gorro frigio. Este modo de pintarlos originó un famoso incidente ocurrido en la basílica en Belén que construyó Constantino y reconstruyó Justiniano. En el año 614, los ejércitos de Cosroes, de la dinastía sasánida de reyes persas, cayeron sobre Palestina haciendo estragos y quemando iglesias. Sin embargo, no destruyeron la basílica de Belén debido a que en un mosaico aparecían los magos con indumentaria persa: reconocieron a sus compatriotas. La noticia aparece en una carta del 836, relacionada con el sínodo de Jerusalén.
Otro argumento en favor de Persia es el trasfondo zoroástrico de los magos. El evangelio árabe de la infancia (uno de los evangelios apócrifos que mencionábamos al principio) dice que:  
“vinieron a Jerusalén unos magos según la predicción de Zaradust”
Es decir Zoroastro quien según el manuscrito laurentiano del siglo XIII conservado en Florencia, hizo una profecía en la que declaró que una virgen había de dar a luz un hijo que sería sacrificado por los judíos y que luego subiría al cielo. A su nacimiento aparecía una estrella, bajo cuya guía se encaminarían los Magos a Belén y adorarían allí al recién nacido. También el códice Fb dice que los magos venían apo Persidos, es decir, de Persia.
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jueves, 29 de septiembre de 2011

Cleopatra, luz sobre el mito occidental (Segunda parte )

Busto de Cleopatra Filopator Nea Thea, Cleopatra VII
...Pero el personaje histórico no era suntuoso. Y si ella no fue así, ¿qué fue lo que nos hizo pensar que fue la bomba sexual de la antigüedad? Fácil: los romanos.
La imágen de comehombres surgió cuando Octavio se enojó con Marco Antonio. Sin entrar en detalles históricos que excederían la ambición de este artículo, diremos que, en definitiva, su imagen surge por la difamación de romanos. Como en occidente sólo leíamos latín y griego, lo primero que ha trascendido a la historia occidental es la imagen que inmortalizó la industria cinematográfica, basadas en varios de estos escritos. Pero cuando se tuvo acceso a descifrar las fuentes egipcias, una nueva Cleopatra surgió para la historia.
Volvamos a contar, entonces, la historia de Cleopatra, descifrando las fuentes egipcias.
Vivió entre el 69 y el 30 a.C. Era más griega que egipcia. No se decepcione. Es que cuando Alejandro Magno le arrebató Egipto a los persas, se instaló una nueva dinastía inaugurada por Ptolomeo I, uno de los lugartenientes del conquistador macedónico.
Por unos tres siglos los reyes helénicos gobernaron el viejo país de los faraones sin siquiera ocuparse en apreder el idioma local. Alejandría se convirtió en una especie de Nueva York de la época, famosa por su faro y su biblioteca.
Sin embargo, Roller piensa que Cleopatra pudo haber tenido una madre egipcia, de una buena familia, pues de algún lado tuvo que sacar la lengua y su afición al culto milenario egipcio. Sin embargo hay varias teorías al respecto.
Es cierto que ella se vestía de Isis y que hubo romanas que le copiaron el estilo del peinado.
Pero los retratos que se conservan de Cleopatra, que son monedas acuñadas con cierta celeridad para recaudar fondos de guerra, ella aparece llevando una moda helenística: rulos, cintas en el cabello, túnicas. Cleopatra era la segunda de los cinco hijos de Ptolomeo XII.
Cleopatra era magnética, osada y visionaria. Tenía algo mítico, es cierto. Es educada como una reina potencial de acuerdo a las normas griegas más avanzadas. Era muy inteligente, se dice que hablaba 9 idiomas. Quizá esta afirmación era una exageración, pero sin duda fue la primera de la Dinastía Ptolomeo de Egipto que se preocupó en aprender la lengua egipcia. Era una niña producto de 3 siglos de continuos incestos. Y lo más interesante es que mientras esto de los repetidos incestos podía producir alguna subnormalidad, otras veces concentraba los mejores genes maravillosamente. Cosa que obviamente ocurrió en el caso de Cleopatra, en quien había un cóctel de inteligencia en ella.
No sabemos quién fue su madre. Otra teoría es que fue, probablemente, la primer esposa de su padre, su hermana. Hay una gran tradición de matrimonios entre hermanos entre los Ptolomeos. Toda esta condición de mujeres y hermanas, el incesto en si mismo en parte es heredado de la tradición faraónica ; es en cierto modo algo religioso, pero también, en el fondo, era una forma de protección en una época en la que era muy dificil confiar en alguien, aparte de los hermanos.
Cuando el padre de Cleopatra muere, su reino queda al mando de una Cleopatra de 18 años y de su hermano de 10 años. Con un reino muy en deuda con Roma y a su merced.
La joven reina rápidamente se pone al mando, se enfrenta a grandes retos y quiere evitar que Egipto sea devorada por Roma y quizá algún día recuperar las tierras que sus antepasados gobernaron en el pasado.  La Cleopatra de la leyenda arroja una visión de reina malcriada y frívola. Sin embargo la versión egipcia muestra una cara muy diferente. La muestran seria y con un acercamiento muy positivo respecto de los problemas de su país. Por ejemplo, frente a la hambruna que asoló a su reino durante los primeros años se preocupaba por alimentar a las gentes de las ciudades, a aquellos que no tenían acceso a la comida, dictando edictos para el comercio del cereal de lo más revolucionarios para la época.
Prácticamente, todas las imagenes de Cleopatra de su propia época se han perdido. Solo permanecen 3 bustos que muestran la cinta del pelo real que la identifican como reina y su larga y prominente nariz.
Las monedas acuñadas nos aportan las mejores pistas. Las monedas pueden ser toscas pero comparten ciertos rasgos: una frente amplia, una boca generosa y una larga nariz. La animación moderna nos permite observar como pudo ser Cleopatra. Tenía la nariz Ptolomea que siempre ha sido fuerte.
Las carencias físicas que tenía la reina le sobraban en cuanto a personalidad. Según Plutarco era magnética, su conversación fascinante y su voz pura delicia. Cuando Julio Cesar entra a Alejandría conoce a Cleopatra en una forma muy peculiar: vale la pena recordar esa parte de la historia.
Ver tercera parte de Cleopatra, luz sobre el mito occidental


jueves, 25 de noviembre de 2010

El desgarramiento de los límites

¿Qué es esta experiencia sino un continuo proceso de muerte y nacimiento?. En el más primitivo espacio de nuestro ser, en el mismísimo núcleo de la materia, se esconde, como una sinfonía eterna, aquello que da muerte a lo vivo y aquello de da vida a lo muerto, la noche y el día, la fresca luz del amanecer y el misterio del ocaso. Hay “algo” en nosotros, algo definido y estructurado, que se resiste a morir, que se resiste al cambio y a la transformación. Su discurso nos encierra en un mundo rutinario y monótono cuyos muros se alzan hacia la inmensidad del cielo, acotándolo, con ladrillos compuestos por puro pánico a ir más allá de sus definiciones, a salirse de lo “seguro” para entrar en lo desconocido, a que las inmensas fuerzas del universo puedan atravesarnos, porque eso conllevaría, que esa estructura, rígida, monótona y predecible, muera para siempre.

Pero en la base de esta rueda Kósmica que gira y gira, la fuerza de la Vida y de la Muerte, tan poderosas, son las que conducen y dan sentido, de manera indiscutible, a nuestra existencia.

Tras el doloroso rayo de las crisis se esconden fuerzas destructivas y creativas que sirven de aliadas de la evolución. En definitiva, aunque desde la perspectiva del pequeño ego parezca abrumador, somos el resultado, la danza y el juego de fuerzas inmensas: somos fuerzas nucleares, electromagnéticas, gravitatorias, somos el inconsciente colectivo de la humanidad, la omnipresente fuerza de la evolución, la vida, el amor, la muerte y un sin fin de energías, que van más allá del control del tembloroso ego. En yoga, hablamos de alineación. El proceso de alineación ocurre cuando hay una plena consciencia de la dinámica de estas energías transpersonales, entonces el ego asume su verdadero papel y desde una prístina autenticidad surge:

Es mi voluntad hacer tu voluntad.

Después de las tormentas, cuando todo se ha quedado devastado, cuando las antiguas creencias se han convertido en angustiosos y raquíticos báculos que quebrándose, dejan de sostener debilidades, cuando ya no hay nada donde apoyarse, puede emerger, puede nacer algo nuevo. Y nacerá, con la fuerza que explotan las semillas en cada primavera, un nuevo estado, algo nunca visto, una nueva faceta del ser.

Por Gustavo G. Diex

martes, 12 de enero de 2010

Miedo acuático

Fotografía de la colección Underwater de Howard Swatz

Nunca le había dicho a nadie la razón de su miedo a sumergirse. Cada vez que se ponía unas gafas de bucear, le entraba pánico al pensar que podría acordarse de ella, ponerse a llorar y morir ahí abajo, ahogado en sus propias lágrimas.

Prestado del blog Viaje a los sueños polares

martes, 17 de noviembre de 2009

Ser chivo expiatorio

Pintura de Bonnie Hofkin / Return to Athena

Este dicho proviene de una práctica ritual de los antiguos judíos, por la que el Gran Sacerdote, purificado y vestido de blanco para la celebración del Día de la Expiación ("purificación de las culpas por medio de un sacrificio") elegía dos machos cabríos, echaba a suerte el sacrificio de uno, en nombre del pueblo de Israel y ponía las manos sobre la cabeza del animal elegido -llamado el Azazel- al que se le imputaban todos los pecados y abominaciones del pueblo israelita. Luego de esta ceremonia, el macho sobreviviente era devuelto al campo por un acólito y abandonado a su suerte, en el valle de Tofet, donde la gente lo perseguía entre gritos, insultos y pedradas.
Por extensión, la expresión ser el chivo expiatorio adquirió entre nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el responsable de tal falta.

Fuente Del Dicho al Hecho

Y ahora un cuento antiguo sobre chivos expiatorios.

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de asesinato. El culpable era una persona muy influyente del reino, y por eso desde el primer momento se procuró hallar un chivo expiatorio para encubrirlo.

El hombre fue llevado a juicio y comprendió que tendría escasas oportunidades de escapar a la horca. El juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’. Tú escogerás, y será la Providencia la que decida tu destino”.

Por supuesto, el perverso funcionario había separado dos papeles con la misma leyenda: “Culpable”. La víctima, aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez lo conminó a tomar uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon.

- Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto?

- Es muy sencillo -replicó el hombre- . Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué.

Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.

“Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento.
En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. Albert Einstein.

Extraido del libro “La culpa es de la vaca”

lunes, 24 de agosto de 2009

El grito desolado

Cuadro de Pieter Brueghel el Viejo, Icarus

Prisionero del rey Minos en la isla de Creta, Dédalo -el constructor del laberinto- se propone escapar junto con su hijo Icaro. Con el fin de huir por el aire, construye alas para volar, con plumas adheridas entre sí con cera. Advierte a Icaro que no debe acercarse al sol pues el calor derretirá la cera, deshaciendo así las alas. El joven, entusiasmado por la sensación singular de volar, de elevarse cada vez más, se acerca tan peligrosamente al sol que, tal como le había advertido su padre, las alas se desintegran e Icaro se precipita al mar.

Un cuadro de Pieter Brueghel el Viejo, pintado alrededor de 1560 y que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Bruselas, refleja el momento preciso de esa caída. En el ángulo inferior del cuadro se observan las piernas de Icaro, aún en la superficie, mientras que el resto de su cuerpo ya ha desaparecido bajo el agua. Salvo ese detalle que alude a la tragedia, a ese suceso extraordinario, el conjunto de la escena refleja el acontecer normal de la vida. En primer plano, un labriego sigue concentrado en arar la tierra, un pescador continúa con sus tareas, un ornado barco navega con sus velas desplegadas y, al fondo, muy a lo lejos, se avista un caserío iluminado por un sol cegador, el mismo responsable de la tragedia. Su único signo son, pues, esas pequeñas piernas de Icaro en el instante preciso en que están desapareciendo para siempre.

El gran poeta angloestadounidense W. H. Auden (1907-1973), al contemplar ese cuadro escribió, alrededor de 1938, antes de emigrar a los EE.UU., uno de sus poemas más conocidos, que tituló, precisamente, Museé des Beaux Arts . Concluye así (en la traducción de Manuel Sáenz):

"El Icaro de Brueghel, por ejemplo: todo se aleja/ pausadamente del desastre; el labriego con su arado/ pudo oír el chapuzón, el grito desolado, / pero para él no era importante; el sol brillaba/ sobre unas piernas blancas que se hundían/ en agua verde, y desde el costoso barco delicado veían/ lo prodigioso: un chico del cielo defenestrado;/ pero el barco seguía su rumbo y con calma navegaba".

Como lo señalan los amargos versos de Auden, la bella pintura plantea el llamativo contraste entre un hecho casi sobrenatural -la caída desde el cielo de un niño volador- y la rutinaria normalidad con la que prosigue la vida en el mundo que es testigo de ese hecho extraordinario. Nadie de entre quienes asisten a la escena parece conmoverse por eso inaudito que está sucediendo a su alrededor.

¿Serán cuadro y poema una acertada descripción del mundo? ¿Estaremos actuando, hoy como entonces, con una indiferencia similar a la del campesino ante el naufragio de las expectativas y los proyectos -las vidas- de muchos de nuestros semejantes? ¿Al igual que los tripulantes de ese barco -quienes sin prestar atención alguna a la tragedia de Icaro prosiguen hacia su destino-, nosotros tampoco reaccionaremos ante los evidentes signos del drama humano que no nos sería difícil advertir a cada paso?

Sin duda, en este tiempo convivimos con muchos Icaros. Quienes tienen éxito concitan atención y son recompensados. Pero quienes quedan en el camino, quienes -como Icaro- se precipitan al mar envueltos sólo en un grito de horror, lo hacen ante nuestra indiferencia. Como los personajes del cuadro, refugiados en el individualismo más crudo, no pocas veces continuamos nuestras vidas, indiferentes a los dramas humanos que se desarrollan en torno a nosotros. Tal vez deberíamos, al menos, prestar alguna atención a aquellos que fracasan en la tarea de vivir, de un modo llamativo por su desafiante osadía como Icaro o en silencio, por falta de posibilidades, como lo hace la mayoría. Caen a nuestro lado, pero no los miramos; ni siquiera oímos su grito desolado, como los personajes de la obra maestra que Brueghel pintó hace casi cinco siglos.

Guillermo Jaim Etcheverry

Educador y ensayista, Doctor en medicina por la Universidad de Buenos Aires, Diploma de Honor UBA, fue Decano de la Facultad de Medicina de la UBA entre 1986 y 1990, fue Rector de la UBA entre 2002 y 2006.
Es autor del libro La tragedia educativa, editorial Fondo de Cultura Económica, publicado en 1999, que recibió el premio al mejor libro de educación del año por las X Jornadas Internacionales de Educación.

Artículo publicado en la Revista La Nación el día 8 de febrero de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009

Cleopatra, luz sobre el mito occidental ( Primera parte )

Liz Taylor en la película del año 1963

Olvídense de Elizabeth Taylor. De Claudette Colvert, de Vivien Leigh y hasta de Sophia Loren. todas ellas hicieron de Ceopatra. Desde que Shakespeare la puso de moda en el siglo XVII, la última reina de los egipcios, tan odiada y vituperada por sus enemigos romanos, se instaló en la fantasía de Occidente. Y la empezamos a creer muy bella, una femme fatal capaz de convertir a cualquier hombre en títere de sus deseos irracionales. La vimos vestida como la diosa Isis, haciéndose morder por un áspid para unirse a Marco Antonio en la muerte; presentándose sorpresivamente ante Julio César, envuelta en una alfombra. Su nariz dio para escribir durante siglos...
La construcción imaginaria del personaje es tan fuerte que hasta los historiadores profesionales caen en la tentación de confundir la figura auténtica con la de Hollywood. Pero ahora una nueva biografía trata de poner las cosas en su lugar: ella no era ni tan bella ni tuvo tantos amantes. Jamás se hizo enrollar dentro de un tapiz y tampoco murió a causa de una mordedura de serpiente.
En cambio, Cleopatra VII fue una "habilidosa diplomática, comandante naval, administradora, lingüista, autora de trabajos académicos, que manejó con gran aptitud su reino frente a una situación política en deterioro y una creciente intrusión romana", señala el historiador Duane Roller, en "Cleopatra: una biografía", un libro que acaba de publicar en inglés la editorial Oxford University Press.
El autor es además arqueólogo, especialista en lenguas clásicas de la universidad Ohio State.
"Para escribir este libro, una de las primeras cosas que tuve que hacer es olvidarme de Elizabeth Taylor y volver a las fuentes originales en latín y en griego", cuenta. En ellas, emerge una imagen muy diferente de la última manarca del Nilo a la de las glamorosas películas. Es la de una persona que no parece haber sido muy seductora. Por lo que sabemos, sólo tuvo dos relaciones sentimentales en dieciocho años. Había sido muy bien educada, para ser reina; hablaba y leía probablemente diez lenguas y escribió algunos textos. Lideró fuerzas navales en combate. Todo eso fue olvidado", se queja el historiador.
Es que la Cleopatra reinventada es magnética.
Shakespeare la describió así:

La edad no podrá marchitarla,
ni la rutina helará sus encantos.
Otras mujeres sacian el hambre que alimentan,
ella provoca más hambre que el que sacia.

La película de la Taylor, de 1963, nos habla de una criatura persistente en sus caprichos, que acapara poder con su femineidad. La imagen no difiere de un temprano film de 1912, en el que una actriz, Helen Gardner, aparece exótica entre vestidos boatos. En 1945, justo después de terminada la guerra, los ingleses se gastaron fortunas en hacer una súper producción con Vivien Leigh, para la que se importó arena de Egipto.
Pero el personaje histórico no era suntuoso. Y si ella no fue así, ¿qué fue lo que nos hizo pensar que fue la bomba sexual de la antigüedad? Fácil: los romanos.


Así era Cleopatra, según el egiptólogo Sally Ann Ashton, de la Universidad de Cambridge, que ha realizado esta reconstrucción digital a partir de la iconografía estudiada.

Fragmento del artículo escrito por Marina Aizen, publicado por el diario Clarín el 6 de junio de 2010.

martes, 3 de marzo de 2009

Historias de radio


Se podría seguir el discurrir de una vida a través de los momentos en los que la radio fue protagonista, tanto para una familia como para toda una nación.
Era protagonista cuando, en las noches de verano, tomábamos el fresco escuchando los cuentos infantiles de aquel programa patrocinado por Avianca. Parece que estoy escuchando aquella voz grave y melosa: "Caracas, Bogotá, Quito, Lima...vuele con Avianca". Así aprendí los nombres de aquellas capitales antes de oírlas en el colegio. Fue protagonista cuando, con sigilo, con el transistor bajo la almohada, se lograba sintonizar la estación Pirenaica de Radio España Independiente y se escuchábamos sin censura lo que realmente estaba sucediendo en España. También fue protagonista de aquellas mañanas en las que lo primero que se hacía era oir el parte médico de la larga agonía del Dictador, hasta que en una de ellas se oyó, "S.E. el Generalísimo ha fallecido".
La radio era protagonista como compañera de garita en las guardias interminables en el cuartel de aquella isla del Mediterráneo. Y fue protagonista durante el golpe de estado del 23 de Febrero de 1981. La SER dejó los micrófonos abiertos y retransmitió gran parte de lo que estaba sucediendo allí. Un pequeño transistor, que pasó desapercibido para los golpistas y que fue de mano en mano en el Congreso infundió ánimo a los diputados porque les llegaban noticias de la falta de apoyo del golpe. Vinieron otras vivencias, otras historias, y la radio sigue siendo nuestra compañera fiel.

Un transistor entre los golpistas

 

El golpe del 23-F: la noche en que la SER informó en directo


Texto y recuerdos de Millán Gato /Aldeabitácora
Nuestro invitado al blog

lunes, 12 de enero de 2009

Una tesis original: las lenguas romances no provienen del latín

Un pequeño libro aparecido en Francia en junio de 2007 viene a inaugurar una posible era copernicana en el mundo de la lingüística. Su tesis fundamental es que hemos estado equivocados durante siglos respecto al verdadero origen de las lenguas romances (el castellano, el catalán, el francés, el italiano, el portugués, el rumano, entre otras). El autor, a lo largo de doce capítulos deliciosos de leer, nos presenta lo que él considera pruebas irrefutables contra lo que él mismo denomina una auténtica aberración lingüística.
...si unas lenguas evolucionan a partir de otras, deberíamos poder encontrar las huellas de tal evolución. En otras palabras, las lenguas hijas deberían portar en sí mismas las huellas hereditarias de la madre. La constatación que Cortez hace en su libro, de manera exhaustiva, es que eso no ocurre en el caso del latín y las lenguas romances.

En primer lugar, tenemos el vocabulario. Es cierto que podemos encontrar miles de palabras que se asemejan en todas las lenguas romances y que provienen de alguna palabra latina (abyecto, belicoso, eterno, feroz, grácil, honesto, ignominioso, obsequioso, perpetuo, etc.). Sin embargo, la inmensa mayoría de tales palabras son de origen culto, es decir, introducidas por literatos, escritos y otros personajes de gran cultura, que conocían la lengua latina, por lo que tales vocablos no pertenecen al registro del habla cotidiana. Cortez hace una revisión detallada de los vocabularios latino y romance en varios dominios del habla diaria y encuentra un hecho fundamental y sorprendente: el vocabulario de base de las lenguas romances no proviene del latín. Por razones de espacio no puedo aportar abundantes ejemplos, pero tomo uno que parece significativo: la palabra “guerra”. ¿Es posible pensar que un pueblo conquistador como los romanos no haya legado a los pueblos sometidos el vocabulario de la actividad fundamental que llevaba a cabo? Vemos, así, que “guerra” se dice “guerre” en francés, y “guerra” en italiano y portugués, pero se dice “bellum” en latín . Invito a los lectores a hacer la misma comparación con otras palabras del mismo dominio: tratado, matanza, general, soldado, batalla, mariscal
… La comprobación de la similitud enorme entre las lenguas romances es tan impactante como la disimilitud total con la palabra latina equivalente. El mismo ejercicio puede hacerse con los vocabularios de la geografía, la ropa, partes del cuerpo, etc.

En segundo lugar, la gramática de la lengua latina no tiene la menor semejanza con las gramáticas de las lenguas romances. Como sabemos todos aquellos que hemos estudiado lenguas clásicas en el bachillerato o en la universidad, el latín, al igual que una gran parte de las lenguas indoeuropeas, es una lengua desinencial. Los sustantivos se declinan en casos dependiendo de la función gramatical que deben desempeñar en la oración. Ninguna lengua romance declina sus sustantivos, con la excepción del rumano que posee un sistema de casos muy reducido. Igualmente encontramos que todas las lenguas romances poseen artículos (determinados e indeterminados), mientras que el latín no poseía ninguno.

Al igual que el griego, el latín posee el género neutro, además de los géneros masculino y femenino. Ninguna lengua romance lo posee. Y hay más: el latín vulgar, que se llama a la madre de las lenguas romances, era hablado por gente supuestamente bárbara, inculta y sin educación. Pero las lenguas romances poseen una persona gramatical que el culto y aristocrático latín no poseía: usted. Terminemos la revisión rápida de la gramática latina con el indicio más impactante: la sintaxis. Rosa alba est (literalmente: 'la rosa blanca es') se convierte en “La rosa es blanca” y construcciones equivalentes en todas las lenguas romances, y Non tamen abstinuit venturos prodere casus per varias fortuna notas (literalmente “No sin embargo dejó futuros revelar los males por medio de variados azar signos”) en correcto español viene a ser: El azar, sin embargo, no dejó de revelar los males futuros por medio de signos diversos. En otras palabras: la sintaxis latina no tiene absolutamente nada que ver con la sintaxis de las lenguas romances.

Frente a un cúmulo de diferencias tan enorme, los lingüistas tradicionales han hablado de la existencia de un estadio intermedio de la lengua latina que dio origen a las lenguas romances. Este “bajo latín” o “latín vulgar” vendría a ser una deformación de la lengua latina clásica. El problema, según Cortez, estriba en que el tiempo para que tales transformaciones tuviese lugar es demasiado corto, de apenas unos siglos. En el Concilio de Tours (mediados del siglo IX) se habla todavía de una “lengua romana rústica”, que se supone fue la lengua que dio origen a las lenguas romances, pero hay huellas de éstas ya desde los siglos XII y XIII. Estamos hablando, entonces, de un tiempo de generación de apenas 4 siglos. Cortez saca a relucir, a modo de comparación, un fenómeno paralelo y totalmente opuesto: el caso de la lengua griega. El griego y el latín tuvieron igualdad de importancia en la Antigüedad. Las personas cultas aprendían a leer, escribir y hablar en ambas lenguas, que eran enseñadas en todas las escuelas romanas. Pero el hecho significativo es que la lengua griega, en 35 siglos, ha variado muy poco. ¿Cómo explicar eso?.

La verdadera madre

Nos encontramos, entonces, frente a un problema tremendo que los mejores latinistas no han logrado resolver: los intentos de reconstruir el idioma original a partir de las lenguas romances no produce nunca la lengua latina.

Para Yves Cortez, el problema se encuentra en otro lado y no lo hemos aceptado: el latín no es la verdadera lengua madre de las lenguas romances, y llamar a este ascendiente lingüístico romance con el apelativo de “latín vulgar” es un error catastrófico, porque hace pensar que es un latín deformado. La conclusión suya es que era una lengua completamente diferente. No de otra manera puede explicarse que el vocabulario de base, la gramática y la sintaxis sean totalmente distintas.

La pregunta que surge inevitablemente ahora es: ¿de dónde provienen entonces las lenguas romances? Para Yves Cortez, la verdadera madre ha estado siempre a nuestro lado, pero la ignorábamos, incapaces de reconocer su papel fundamental. El peso de la tradición y el prestigio de la lengua latina (que fue seleccionada, curiosamente, por la Iglesia católica como lingua franca y luego por los hombres cultos de los siglos posteriores como la lengua de transmisión de los conocimientos) la mantuvo relegada e ignorada, y es en este punto donde radica la originalidad de la tesis del autor. La verdadera lengua matriz, que dio nacimiento a las lenguas romances, fue… el italiano, pero el italiano no proviene del latín como comúnmente se cree, si no que es, y esto forma parte también de su tesis, una lengua más antigua, desprendida en tiempos remotos del tronco itálico.
Esto significa que los romanos que conquistaron Europa hablaban ya una cierta forma de italiano (Cortez la llama “el italiano antiguo”, yo prefiero llamarla “el paleo-italiano” aunque es probable que fuera llamada por los romanos simplemente “el romano”), que fue la lengua que se transformó gradualmente en las lenguas romances que conocemos hoy.

...Como es de imaginar, esta novedosa tesis de Yves Cortez ha producido las más ásperas reacciones en el mundo lingüístico. En su contra juegan diversos factores, de los cuales el más importante es la carencia (por los momentos) de textos escritos en este “italiano antiguo”.

Esta hipótesis plantea problemas tremendos. Habría, por ejemplo, que redefinir una buena parte de las etimologías de nuestros diccionarios, pero si bien esta teoría genera más preguntas que las que responde, es, sin duda, un camino digno de explorar.


Extraído del sitio el castellano.org
Artículo El verdadero orígen de las lenguas romances
Johnny Torres
Bibliografia: Le français ne vient pas du latin, Yves Cortez,
Ediciones L'Harmattan, junio 2007, en proceso de traducción al español.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Joaquín Salvador Lavado, Quino

Quino: “El mundo se comporta como un enfermo de cáncer de pulmón que sigue fumando”


Confiesa que le atrae más el humor gráfico que el cómic; que no pasa más de tres semanas en ningún sitio, ni siquiera en su Mendoza natal, donde no viviría “ni loco” (le tiene un miedo patológico a los movimientos sísmicos); que extraña las primeras películas de Woody Allen, y le gusta la comida italiana.



Quino creció en el seno de una familia de emigrantes andaluces, en una provincia de Argentina donde “todos eran inmigrantes. Antes de ir al colegio no hablaba en argentino, sino en andaluz, con mi familia; los comerciantes del barrio eran todos italianos, españoles, sirio-libaneses. Nunca me consideré un argentino típico que le gusta comer carne asada y llora con el tango, y tampoco comparto el sentido de patria, salvo el de Bertrand Rusell: el patriotismo es la estupidez de creer que un país es mejor porque uno nació en él”, dice, y se cuestiona: “¿Por qué se defiende una bandera y no lo que pasa con los niños de un país? No sé, los años no alcanzan para entender estas cosas”.


“Hoy no podría hacer Mafalda”
La pregunta era obligada: ¿Por qué dejó de publicar Mafalda? Y él sentencia: “Porque nació en una época que era irrepetible. Yo cuando empecé a hacerla tenía 32 años y conocía todavía bastante bien lo que eran los niños, porque tenía una cantidad de sobrinos pequeños.

Pero hoy no podría hacerla, la época no es la misma, en aquel momento se daban el movimiento feminista, el papa Juan XXIII, los Beatles, el Che Guevara... todo eso era un fermento y por eso Mafalda salió como salió. Porque yo no me propuse hacer a Mafalda así, simplemente veía los diarios y comentaba con esta chica lo que a ella le podía llamar la atención, el mandato de ser buenos, no pelear, y luego leyendo los diarios veía que los adultos hacían todo lo contrario de lo que decían que había que hacer. Después de 10 años de repetir eso todos los días me pareció que me estaba repitiendo un poco, que ya era bueno lo que había hecho y era inútil seguir insistiendo sobre el tema”, dice. Mafalda duró 10 años en una carrera de 55 y significó, como todo el resto de la producción de Quino, una vuelta de tuerca en torno a la denuncia social.

“En la política, antes se sabía quién era quién”
En relación con la situación en América Latina, Quino se declara sorprendido de que se tome a ciertos gobiernos como regímenes de izquierda. “Yo me crié con un régimen como el peronismo, que ya tenía mucho de este populismo mezclado con la cosa militar. Y es un fenómeno que me atrae, pero también me preocupa mucho. Sigo creyendo en el socialismo humanista, aquel antiguo. Y muchas de las actitudes de Chávez me preocupan, no creo del todo en lo que dice. Me parece que Lula está en una tesitura que tiene más que ver con lo que yo pienso que debería hacerse, así como la Bachelet. Por otro lado, después nos llevamos sorpresas como que Merkel, que me parece muy respetable, aparezca apoyando a Rajoy. No sé, está muy rara la política hoy, antes era más clara, se sabía quién era quién, había una izquierda y una derecha claramente diferenciadas, pero hoy la izquierda se ha ido tanto a la derecha para tratar de no perder votos después de la caída del comunismo, que está todo el mundo muy despistado, y yo también, por supuesto”.


Quino tampoco puede comprender qué es lo que pasa en Argentina, a donde no ha vuelto desde que asumió Cristina Kirchner. “Tampoco entiendo el conflicto éste que (la presidenta) tiene con la gente del campo. No entiendo por qué la gente pobre de pronto está defendiendo a la gente rica del campo, o sea, me parece un despropósito. Lo que veo en Argentina es que se preocupan mucho, como en aquella tira de Mafalda en la que ella va por la calle y ve que están agujereando una acera. Ella les dice a los obreros: ‘¿Están buscando las raíces de lo nacional?’, Y ellos le contestan, ‘No, nena, un escape de gas’. A lo que ella dice: ‘Como siempre, lo urgente no deja tiempo para lo importante’.

"En Argentina pasa eso, ha pasado siempre: ¿Ahora hay que plantar soja porque da ingresos? Y bueno, todo el mundo a plantar soja aunque se arruine el terreno y dentro de unos años todo sea un desierto (...) El mundo se comporta como un enfermo de cáncer de pulmón que sigue fumando”, remata el agudo humorista.


Artículo de Mariana Cantero para Tribuna Latina en el Salón del Comic Barcelona, abril 2008

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