sábado, 26 de febrero de 2011

Despedida

Ilustración de Leicia Gotlibowski
Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

Jorge Luis Borges

domingo, 20 de febrero de 2011

Llorar a lágrima viva



Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.


Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Oliverio Girondo

sábado, 19 de febrero de 2011

El grito / Enseñanza tibetana

Ilustración de Andrey Remnev
Cuenta una historia tibetana, que un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente:

¿Por que la gente se grita cuando están enojados?


Los hombres pensaron unos momentos:
-Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.
-Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó el sabio – No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.

Finalmente él explicó:

Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego el sabio preguntó:
¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente ¿por qué? Sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.

El sabio continuó:
Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

Luego dijo:

Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Belle èpoque


My grandfather's girls es el título original con el que el artista Pawel Wojcik nos presenta en formato de libro y con fondo musical de la época, unas cuantas fotos de señoritas de la "Belle Epoque". Una idea bien lograda para disfrutar. Con el click del ratón, puedes ir pasando las hojas del libro aquí.

martes, 8 de febrero de 2011

Final



Conoces de memoria mi anatomía,
por dónde recorrer mis heridas,
mis flaquezas y desesperanzas.
Lo supiste antes que yo misma.
Y yo conozco algunos caminos de tu mapa
labrados en horas de vos.
Como si pudiera recorrerlos con
el simple tacto de mis dedos.
A ti te debo el haber vuelto a vibrar,
haber llegado a lugares tan escondidos y
olvidados que ya no reconocía míos.
Te debo, además, el espejo donde
mirarme hacia dentro.
Y desde mi ser,
todo te fue destinado,
los gozos y las sombras.
Lo uno entrelazado con lo otro.
Lo sublime y el desencanto
en su juego eterno de luz y noche.
Me he preguntado cuál es el artificio
que nos cruza
en nuestro condicional existir. 
Dime el por qué de los campos desolados
si hasta el desierto puede tener su flor.
Y aún las tristezas más hondas
compartidas en tiempos de desvelo
aún así, amor,
lo mágico,
lo inesperadamente bello,
han sido nuestras ráfagas de felicidad,
nuestro hálito silencioso de vida
y el reconocimiento íntimo de
que nos encontramos en un lugar
más allá del tiempo.

Reina mora

lunes, 7 de febrero de 2011

Sobre la envidia

Escena del paraíso de Miguel Angel
Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga. Ésta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora y la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día, dos días y la serpiente no parecía desistir. En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga se detuvo y dijo a la serpiente:

¿Puedo hacerte tres preguntas?
-No acostumbro dar éste precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar…..

¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
-No,

¿Yo te hice algún mal?
-No

Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
-Porque no soporto verte brillar…

miércoles, 19 de enero de 2011

La tierra prometida


No será para mi la tierra prometida
no caminaré por sus ardientes arenas
no beberé de su manantial inesperado
de aguas frescas y color dorado.

Pero la observaré recostado en la roca milenaria
que está allí esperando desde el principio de los tiempos
y sabré que al mirar el paisaje deseado
seré parte definitiva de un único misterio.

Funes

lunes, 10 de enero de 2011

Quino, con sentido democrático

domingo, 9 de enero de 2011

Mujeres

Lorenzo Goñi
La mujer es naturaleza inconsciente y primordial, tierra feraz.
Oro alquímico, subterráneo manantial que embebe las raíces...

Como botín de guerra, esclaviza a su opresor, pues conserva el desparpajo con que nos expulsó del Paraíso...

Nada se hizo jamás sin la mujer. Es la dueña de la maravilla y el desastre.
Cruel, atrae a los hombres al abismo.

Lorenzo Goñi
Algunas mujeres, Lorenzo...sólo algunas.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lágrimas en la lluvia

Fotografía de Kathleen Connally
“y todo esto que he visto se disolverá como las lágrimas en la lluvia” (de la película Bladerunner)

Pienso en el átomo, la partícula elemental apretadamente contenida cuya división causaría catástrofes. ¿Cuántos átomos habrán entre mis recuerdos y yo? ¿Qué apretada sucesión de vidas está enroscada en mis células y desaparecerá cuando caiga el despojo sobre mi cabeza? Miro el trazo descartable de la historia que me ha tocado hacer, el rompecabezas esquivo de la infancia con su sabor a dulce antiguo. Las milflores en el jardín, la fuente, los traslados, las camas de hierro, mi madre cortando mosaicos, yendo a clases a Bellas Artes, mi padre en su coche pulido, las monjas de la Asunción en el patio donde el árbol de pan acogía nuestros recreos y entraba por la ventana hasta el balcón donde Mercedes contó la historia de le peineta y el reloj y me hizo soñar colgada de sus palabras y comprender el misterio de los cuentos. Los amantes: aquel que amé descuidada y atrevida en la clandestinidad de una ciudad chismosa que envidiaba nuestras luces, el que me escribió poemas en la espalda y me enseñó la geografía del alhelí; el cruel que uno a uno arrancó los pistilos de mis pensamientos para confundirme con sus humores de minotauro sacado por mí del laberinto para martirizar a muchachas danzarinas creyentes de las bondades de su corazón. Contemplo la mujer llena de volcanes, la que lleva lagos en los ojos y cuya historia a diario me ronda como una obsesión que no cede, país anfibio monstruo telúrico, hermafrodita erizo, puercoespín que me clava sus dientes en las espinas o me arrulla con sus ventiscas en eneros y febreros desérticos. Los hijos que parí desde el vientre o el corazón. Mis muchachas y muchachos soportándome las ilusiones, los sueños desmedidos, la insistencia de vivir mi vida sin concederles la gracia de resignarme y ser simplemente la madre que habrían merecido. Mi vida errante entre el deseo y la obligación, el destierro del amor que me lleva y me trae en sus huracanes de nostalgia poblados de rostros vistos o por ver hablando lenguajes tersos y lejanos o palabras que me devuelven la miel como colibríes veloces que rápidos restauran con sus largos picos mi identidad perdida para que el tiempo que no he sido me vuelva a reencontrar. ¿Cuántos malinches en flor, cerezos y corteses se apagarán en mis ojos cuando la luz huya de mí y yo quede como una referencia en las fotos mustias de mis descendientes? ¿Quién dará cuenta de mi fuego? Sólo aquí permaneceré. Escuchame lector, imáginame. A tus ojos y tu fantasía confío mi eternidad por los siglos de los siglos. Amén.

Gioconda Belli 
Poeta y novelista nacida en Managua el 9 de diciembre de 1948)

sábado, 25 de diciembre de 2010

Amapolas

Fotografía de Xuan Rata
Flor de cuneta, provocación del margen. No el rojo sino la síntesis del rojo, estampado como un signo. Sucedánea de ti, comercias adicciones con el viento. Yo trato de mirar hacia otra parte, esperando encontrarte precisamente ahí.

Fotografía y texto de Xuan Rata / Calendario de instantes

viernes, 24 de diciembre de 2010

Duda en el alma

Despertó cuando el sol comenzaba a expulsar el frío del desierto. Por debajo de la manta masajeó sus piernas flacas, sus rodillas que gimieron al doblarse para que el hombre se levantara. En la arena quedó el hueco de su cuerpo. El niño aún dormía. Se inclinó para despertarlo, tomándose dolorosamente de la cintura. ¿Ya hay que seguir, abuelo? El viejo no contestó, la mirada perdida el ese paisaje siempre igual, atemorizante. Sacó de su bolsa una manzana, sus dedos fuertes y nudosos la partieron en dos, y los peregrinos tomaron un sorbo de agua y desayunaron. Luego, apoyado en su báculo comenzó a caminar, el calor del desierto se sentía en las plantas de los pies a través de las viejas sandalias. El niño lo seguía, una manito tomada de su raída capa. ¿Falta mucho, abuelo? El hombre murmuró algo incomprensible mientras intentaba apurar la marcha. El nieto quería saber. ¿Los otros habrán llegado ya? El viejo se paró, bajó la vista y miró largamente al pequeño. Tomó la carita en sus manos para convencerlo, mirándolo a los ojos. Sí, seguramente ya están en la tierra prometida, esperándonos. Nos perdimos en esa tormenta de arena, pero reencontramos el camino. Un poco más, un esfuerzo más, y estaremos todos juntos. El niño sonrió a la sonrisa que cubría de arrugas el rostro del anciano.
Se miraron unos segundos aún, y el hombre irguió su enjuta figura, se apoyó en el báculo y volvió a marchar, sus labios murmurando continuamente una plegaria, con esa dolorosa duda en el alma.

Jorge A. Geller / Paraná / Argentina

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Atracción del borde

Fotografía de Xuan Rata
Yo no sé si es suficiente el goce que nos produce el equilibrio, ese logro leve de lo armónico, o si acaso al aceptar el desafío del abismo nos sentimos vencedores sobre alguna clase de destino. Pero es seguro que nos gustan las orillas y los labios y recorrer con los dedos la arista de la copa y recortarnos sobre una línea a modo de horizonte. Y todo tal vez porque es precisamente en ese espacio mínimo del borde donde el espacio nace, crece y se acentúa.

Fotografía y texto de Xuan Rata / Calendario de instantes

lunes, 20 de diciembre de 2010

Permanencia

Ilustración de Michael Parkes
Duro decir:
Te amo,
mira cuánto tiempo, distancia y pretensión
he puesto ante el horror de esa palabra,
esa palabra como serpiente
que viene sin hacer ruido, ronda
y se niega una, dos, tres, cuatro, muchas veces,
ahuyentándola como un mal pensamiento,
una debilidad,
un desliz,
algo que no podemos permitirnos.

Ese temblor primario
que nos acerca al principio del mundo,
al lenguaje elemental del roce o el contacto,
la oscuridad de la caverna,
el hombre y la mujer
lamiéndose el espanto del estruendo.

Reconocer
ante el espejo,
la huella
la ausencia de cuerpos entrelazados hablándose.

Sentir que hay
un amor feliz
enjaulado a punta de razones,
condenado a morir de inanición,
sin darse a nadie más
obseso de un rostro inevitable.

Pasar por dias
de levantar la mano,
formar el gesto del reencuentro y arrepentirse.
No poder con el miedo,
la cobardía,
el temor al sonido de la voz.
Huir como ciervo asustado del propio corazón,
vociferando un nombre en el silencio
y hacer ruido,
llenarse de otras voces,
sólo para seguirnos desgarrando
y aumentar el espanto
de haber perdido el cielo para siempre.

Gioconda Belli

domingo, 19 de diciembre de 2010

Ítaca

Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca antes vistos,
deténte en los emporios de Fenicia,
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades de Egipto
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

Ítaca te brindó tan bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.

Constantino Cavafis
Alejandría, Egipto 1863 – 1933

viernes, 17 de diciembre de 2010

Arte PoP



El Pop Art surge en la decada de 1950 en Gran Bretaña y años más tarde alcanza su auge en Estados Unidos, aunque con diferentes motivaciones. En Estados Unidos marcó el regreso del dibujo del tipo Hard edge (traducido como «dibujo de contornos nítidos») y del arte representacional como una respuesta de los artistas al utilizar la realidad mundana e impersonal, la ironía y la parodia para contrarrestar el simbolismo personal del expresionismo abstracto.En contraste, el origen en la Bretaña de la post-guerra, aunque también utilizaba la ironía y la parodia, era más académico y se enfocaba en la imaginería paradójica de la cultura popular norteamericana, la cual estaba formada por un conjunto de mecanismos fuertes y manipuladores que estaban afectando los patrones de la vida, mientras mejoraban la prosperidad de la sociedad.
El arte pop temprano de Inglaterra se puede considerar entonces como una serie de ideas alimentadas por la cultura popular norteamericana vista desde lejos, mientras que los artistas norteamericanos estaban inspirados en la experiencia de vivir dentro de dicha cultura.

El Pop Art("arte popular")está inspirado en la cultura de masas y subraya el valor de los iconos de la sociedad de consumo. Se representababan latas de cerveza o sopa, cómics, señales de tráfico, collages y esculturas. Los materiales fruto de la tecnología moderna, como el poliéster, la gomaespuma o la pintura acrílica, ocuparon un lugar destacado.

Los artistas del pop pretenden llegar al máximo público posible, sin elitismos ni exclusiones. Su mensaje es sencillo y claro y se dirige al común de la sociedad. No se persigue la originalidad sino más bien la reinterpretación de fotografías, grabados y pinturas anteriores.
Por esto, este movimiento se expresa mediante contornos claros, colorido variado y fuerte y provocador y con la ausencia de grandes mensajes, es decir, sin reivindicaciones ni denuncias a injusticias de la época. La temática es muy simple y directa.

La publicidad, el diseño industrial, el cartelismo, las revistas ilustradas, todos ellos ramas menores relacionadas con el mundo del arte, encontraron su cauce expresivo dentro del movimiento del "pop art".
Entre los artistas considerados como precursores del movimiento pop están Marcel Duchamp, Kurt Schwitters y Man Ray.

Haciendo hincapié en los cómics, son multitud las obras de arte pop basadas en historietas. Román Gubern destaca con Flash (1963), Richard Pettibone con Tricky Cad (1959), Jess Collins con Dick Tracy (1960), Andy Warhol con Good Mornig, Darling (1964) y Roy Lichtenstein con As I Opened Fire (1964).

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Enseñanza Zen

Hubo una vez un gran poeta japonés llamado Bashô. Era un joven muy inteligente y había estudiado muchos Sutras. Creía entender el budismo.

Un día, fue a visitar al maestro Zen Takuan. Hablaron durante largo tiempo. Cuando el maestro decía algo, Bashô respondía extensamente, citando los Sutras mas profundos y difíciles.

Finalmente, el maestro dijo: eres un gran budista, un gran hombre. Lo entiendes todo. Sin embargo, en todo el tiempo que hemos estado hablando, sólo has usado las palabras de Budha, o de maestros eminentes. No quiero oír las palabras de otras personas. Quiero oír tus propias palabras, las palabras de tu verdadero yo.

Ahora, rápido, dime una frase propia.

Bashô se quedó sin habla. Su mente comenzó a funcionar rápidamente. ¿Qué puedo decir? Mis propias palabras... ¿Cuales pueden ser? Pasó un minuto, luego dos, luego diez. Entonces el maestro dijo: creía que entendías el budismo. ¿Porqué no puedes responderme? La cara de Bashô enrojeció. Su mente se detuvo en seco, no podía moverse ni hacia la derecha ni hacia la izquierda, ni adelante ni atrás. Estaba frente a una pared impenetrable. Entonces, solo el vasto vacío. De repente se oyó un ruido en el jardín del monasterio. Bashô se volvió hacia el maestro y dijo:

Viejo estanque...
salta la rana...
sonido del agua...


El maestro rió fuerte y dijo: ¡Muy bien! ¡Estas son las palabras de tu verdadero yo! - Bashô también rió.

Más tarde, Bashô fue a Matsushima, uno de los lugares mas maravillosos del Japón, donde se estaba celebrando un concurso de poesía. Habían acudido poetas de todo el país. Escribieron elogios a la belleza del campo, la del majestuoso monte Fuji cubierto de nieve, la del brillante espejo de la superficie del lago, la de los veleros volando sobre el agua como majestuosos pájaros blancos, etc. etc. Bashô escribió solo tres líneas:

Matsushima...
ah Matsushima,
¡Matsushima!


Este es un poema Zen. No usa lenguaje poético o imágenes. En él no hay pensamiento. Yo soy Matsushima, Matsushima no es otro que yo.

Así que en el Zen no hay dentro ni fuera. Solo hay la Mente Una, que es así simplemente. Esta es la vida de todas las artes y es la vida del Zen.

Texto tomado del libro de Seung Sahn Soen-sa: "Tirando cenizas sobre el Budha".

lunes, 13 de diciembre de 2010

Desde la ventana de mi cuarto

Óleo de Balbontín
Desde la ventana de mi cuarto no veo la mar salada. Nada. Ni un trocito. Ni la luna. Ni la mortecina luz de las estrellas. Tampoco veo las farolas de la calle ni el caminar de los transeúntes. Podría ver un árbol, o dos incluso, pero lo cierto es que desde la ventana de mi cuarto no veo mata alguna, grande o pequeña, digna de tal nombre. El día menos pensado subo las persianas y que sea lo que dios quiera.

Extraído de Escribe o revienta...

viernes, 26 de noviembre de 2010

El olvido

Fotografía de Kathleen Connally
Siempre tuvo miedo de olvidar. No quería perder el recuerdo de nada. Se desesperaba cuando el título de una canción, o el nombre de un artista, no brotaba espontáneamente a su reclamo. Imaginaba un absurdo suicidio de la memoria, cuando debía detenerse unos segundos para recordar la ubicación de una calle o una casa. Para él, el olvido era una aberración inconcebible, casi un insulto a su personalidad, y se vanagloriaba de poseer una memoria perfecta.
Con los años, comprendió que le era imposible recordar absolutamente todo, y para ocultar sus olvidos, comenzó en secreto a llevar un ayuda memoria donde anotaba cumpleaños, aniversarios, nombres, títulos, direcciones, fechas, en fin, todo el acontecer de su vida, día a día.
Continuamente leía sus anotaciones, tratando de memorizarlas. Terminó archivándolas por rubros, dedicando un día fijo a cada uno.
Cuando en la casa no quedó espacio en pared alguna, donde poner un estante para sus biblioratos, decidió que había llegado a un límite, y que ya no podía seguir atesorando más recuerdos.
Retiró del banco sus ahorros, vendió el televisor, la radio, libros, cuadros y joyas, ordenó a un minimercado cercano los alimentos que periódicamente debían enviarle, y se recluyó para siempre, en medio de su absurdo archivo de fantasmas.
Pasó el resto de su vida como un ermitaño, dentro de su biblioteca de recuerdos, y murió cuando ya nadie recordaba su existencia, en el más atroz de los olvidos.

Jorge A. Geller / Premio El meridiano de la palabra 2010 / Paraná / Argentina

jueves, 25 de noviembre de 2010

El desgarramiento de los límites

¿Qué es esta experiencia sino un continuo proceso de muerte y nacimiento?. En el más primitivo espacio de nuestro ser, en el mismísimo núcleo de la materia, se esconde, como una sinfonía eterna, aquello que da muerte a lo vivo y aquello de da vida a lo muerto, la noche y el día, la fresca luz del amanecer y el misterio del ocaso. Hay “algo” en nosotros, algo definido y estructurado, que se resiste a morir, que se resiste al cambio y a la transformación. Su discurso nos encierra en un mundo rutinario y monótono cuyos muros se alzan hacia la inmensidad del cielo, acotándolo, con ladrillos compuestos por puro pánico a ir más allá de sus definiciones, a salirse de lo “seguro” para entrar en lo desconocido, a que las inmensas fuerzas del universo puedan atravesarnos, porque eso conllevaría, que esa estructura, rígida, monótona y predecible, muera para siempre.

Pero en la base de esta rueda Kósmica que gira y gira, la fuerza de la Vida y de la Muerte, tan poderosas, son las que conducen y dan sentido, de manera indiscutible, a nuestra existencia.

Tras el doloroso rayo de las crisis se esconden fuerzas destructivas y creativas que sirven de aliadas de la evolución. En definitiva, aunque desde la perspectiva del pequeño ego parezca abrumador, somos el resultado, la danza y el juego de fuerzas inmensas: somos fuerzas nucleares, electromagnéticas, gravitatorias, somos el inconsciente colectivo de la humanidad, la omnipresente fuerza de la evolución, la vida, el amor, la muerte y un sin fin de energías, que van más allá del control del tembloroso ego. En yoga, hablamos de alineación. El proceso de alineación ocurre cuando hay una plena consciencia de la dinámica de estas energías transpersonales, entonces el ego asume su verdadero papel y desde una prístina autenticidad surge:

Es mi voluntad hacer tu voluntad.

Después de las tormentas, cuando todo se ha quedado devastado, cuando las antiguas creencias se han convertido en angustiosos y raquíticos báculos que quebrándose, dejan de sostener debilidades, cuando ya no hay nada donde apoyarse, puede emerger, puede nacer algo nuevo. Y nacerá, con la fuerza que explotan las semillas en cada primavera, un nuevo estado, algo nunca visto, una nueva faceta del ser.

Por Gustavo G. Diex

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